Preguntas y respuestas frecuentes sobre la factura con IVA e IRPF

Ago 17, 2022 | Servicios contables y fiscales

La educación financiera en gran parte del planeta es escasa. No hace falta irse a naciones del tercer mundo. Y no lo decimos nosotros, sino que así lo reflejan los números. A la hora, por ejemplo, de tener que hablar de impuestos o de crear facturas, muchas personas se encuentran con conceptos realmente nuevos y desconocidos. Términos que son básicos para gestionar cualquier proceso financiero de una empresa. En este artículo tratamos precisamente uno de esos temas básicos que no se suelen explicar en los colegios: la factura con IVA e IRPF. ¿Tiene que incluir ambos impuestos? ¿Se pueden hacer de forma digital? ¿Afectan los dos tributos a las facturas de cualquier empresa? Preguntas y respuestas típicas con las que aclaramos todas tus dudas. 

La factura con IVA e IRPF: ¿debe incluir ambos impuestos? 

Partiendo de la base de que existe muy poca cultura financiera, lo mejor es que comencemos definiendo los distintos conceptos que vamos a tocar en el artículo sobre las facturas con IVA e IRPF. 

Así mismo, entendemos por factura el archivo en el que se recoge una operación comercial entre dos partes. En ella se deben mostrar los datos tanto del vendedor como del comprador, el importe abonado por el producto o servicio, la descripción de éste y los impuestos que conlleva esa operación. 

Sin embargo, hay que saber diferenciar bien entre los distintos gravámenes y conocer en qué tipos de facturas debe incluirse cada uno y en cuáles no. Para tenerlo claro, debes saber que en una factura con IVA e IRPF son clave estos dos términos, así como el de base imponible: 

  • La base imponible son los ingresos brutos que vas a recibir por prestar un servicio o vender un producto. A partir de ella es sobre la que se aplicarán los impuestos correspondientes. 
  • El IVA es el Impuesto sobre el Valor Añadido de cualquier bien o servicio que se comercializa en una operación.
  • El IRPF es un impuesto básico para las personas y los profesionales por cuenta propia que se aplica sobre las rentas. Es decir, es una retención sobre tus ingresos que se incluye en una factura cuando prestas servicios profesionales a otras empresas. 

Ya en este punto, si hablamos de las facturas con IVA e IRPF, debes tener claro que no son el mismo tipo de facturas éstas que las que emitirán PYMES o grandes empresas. La razón es que los impuestos a los que hay que hacer frente son diferentes en función de la forma jurídica de tu negocio. Por ejemplo, estando constituida como sociedad (S.L., S.A, etcétera…) tu compañía tendrá que rendir cuentas por el Impuesto de Sociedades en vez de por el IRPF. 

Así que, para concluir con esta primera gran cuestión sobre las facturas con IVA e IRPF, la respuesta es no. No todas las facturas tienen que ir con IVA e IRPF. Dependerá de tu forma jurídica y solo están obligados a incluir ambos gravámenes los profesionales autónomos. 

¿Cómo se aplica el IVA y el IRPF en una factura?

Al igual que sucede con la cuestión de qué impuestos incluir en una factura, el cómo o qué porcentaje aplicar también es variable. La actividad a la que te dediques, la antigüedad de tu negocio, la forma jurídica de la otra parte… Son factores que determinarán cómo será tu factura y una gestión eficiente de éstas es fundamental para cualquier negocio.

No obstante, siguiendo la línea de este artículo, si nos centramos en lo que sería una factura con IVA e IRPF, en ella se deben aplicar ambos impuestos de la siguiente forma: 

EL IVA y sus distintos tipos

A la base imponible de tu factura le sumas el IVA, el cual luego lo deducirás. El IVA no es tuyo, sino que harás de “retenedor” del mismo y al final del trimestre tendrás que liquidarlo siempre ante Hacienda. Es decir, al concluir el periodo, tú presentarás los IVA que has cobrado y los que has pagado. 

En este sentido, también hay que tener en cuenta que el IVA no siempre es el mismo porcentaje. Éste irá determinado por el tipo de producto o servicio que comercialices. Así mismo, en España actualmente, una factura con IVA e IRPF puede ir con: 

  • El general, del 21%, aplicable a la inmensa mayoría de bienes y servicios.
  • El reducido, del 10%, que es muy habitual en bienes muy comunes, como por ejemplo los alimentos. 
  • El superreducido, del 4%, que se aplica sobre productos o de primera necesidad, como pueden ser las medicinas. 

Así, pongamos el ejemplo de que cobras 100 euros por tu producto, el cual es un bien común. Dicho producto, por ser general, tiene un 21% de IVA, por lo que a tu cliente le emites una factura de 121 euros. Tú, a final del trimestre declararás esos 21 euros como IVA repercutido, mientras que tu cliente lo declarará como IVA soportado.

El IRPF y su aplicación

Por su parte, el IRPF es el impuesto que tributan los profesionales autónomos al declarar sus ingresos. Se trata de una retención que aplican en todas y cada una de las facturas que emiten. No obstante, solo tienen que declararlo aquellos profesionales que se dediquen a actividades recogidas en el IAE (Impuesto de Actividades Económicas). 

De esta forma, en España, siguiendo lo establecido por la ley, los autónomos deben retener en su factura un 15% en concepto de IRPF. Ese 15% no obstante, puede variar para determinados sectores (ganaderos y agricultores, por ejemplo, que solo retienen un 1 o un 2%). A su vez, para fomentar el emprendimiento otra medida relativa al IRPF es que los autónomos, durante los primeros 3 años de actividad, solo se retengan un 7% en sus facturas. 

¿Qué diferencia hay entre el IVA y el IRPF?

Como avanzábamos al inicio del artículo, la educación financiera en muchos países es prácticamente inexistente. Algo preocupante, debido a la importancia que tiene luego dominar ciertas nociones y principios económicos básicos. De hecho, la propia UE coincide con esta idea y así se aprecia con las recientes políticas y estudios que está impulsando para fomentar una mejor educación financiera.

Es por ello que consideramos importante realizar artículos como este en el que explicamos cómo es una factura con IVA e IRPF. Y es que numerosos profesionales se enfrentan desde cero a esta clase de dudas cuando comienzan con su vida profesional. Incluso, los hay que, por desconocimiento, aún habiendo explicado cómo aplicar cada uno, tienen problemas en la práctica para distinguir entre IVA e IRPF en una factura. 

Por eso, lo dejamos claro a continuación. Ambos son impuestos en la facturación, pero visualmente son muy fáciles de diferenciar. En una factura con IVA e IRPF los detectarás porque: 

  • El IVA sumará el porcentaje en cuestión a la base imponible que tú hayas dado al cliente. Siguiendo el ejemplo que hemos empleado anteriormente, sumarás 21 euros a los 100 de tus ingresos. 
  • El IRPF, al ser una retención, será una resta sobre la base imponible que tú hayas cobrado al cliente. Es decir, continuando también con el ejemplo, restará un 15% a la factura total. O sea, que le quitarás 15 euros a los 100 euros, por lo que el total de la factura con IVA e IRPF que recibirás será de 106 euros. 

También hay otro aspecto claro que diferencia a ambos impuestos: quién los abona a Hacienda. El IVA que cobres a tus clientes lo tendrás que pagar tú, mientras que el IRPF que apliques será tu cliente quien lo abone por ti a Hacienda. 

La utilidad de la facturación electrónica

Y si aún sigues teniendo problemas, dudas e incógnitas con tus facturas, no te preocupes. Siempre tienes la opción de recurrir a los miles de asesorías que existen. No obstante, nosotros te recomendamos una solución más actual, eficiente, cómoda y económica: la facturación electrónica. 

Gracias a soluciones de facturación automática como las que desarrollamos en easyap, tienes la posibilidad de controlar todo lo relativo a tus facturas. Sean éstas del tipo que sean, dispondrás de un sistema en la nube que te ofrece una gestión integral. Desde la generación y emisión electrónica de las tus facturas hasta la recepción de las mismas, así como el estado de cada una en los diferentes puntos del proceso. 

A su vez, con un software como el de easyap también estarás al día con las legislaciones tributarias correspondientes. Por lo tanto, te puedes olvidar de tener que calcular y añadir manualmente tus impuestos y comunicárselos a las autoridades pertinentes. También evitarás incumplir la Ley Antifraude o cometer fraudes de IVA u otros delitos tributarios, voluntaria o involuntariamente. 

Eso sí, nuestra solución, aunque se adapta a toda clase de compañías, está pensada especialmente para PYMES o grandes empresas (sin importar el volumen de facturación) Ponte en contacto con nosotros para que te desvelemos lo mucho que podemos aportar a tu negocio y a tu contabilidad. Estaremos encantados de ayudarte con tu fiscalidad y con cualquier otra duda. Bienvenido a la nueva era digital del mundo empresarial.

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