Factura electrónica: una solución para la morosidad en España

Feb 10, 2023 | Facturación electrónica

No es el principal, pero sí uno de los motivos de la existencia y el auge de la facturación electrónica. Hablamos de la morosidad. Un concepto que ha existido siempre y que todos los gobiernos han intentado combatir de diferentes formas. Lo bueno es que ahora, con la transformación digital propia de esta nueva era, las herramientas de las que disponen las empresas y las autoridades son mucho más eficaces. El software de easyap es una de ellas, así que como conocedores del tema, aprovechamos estas líneas para analizar la morosidad en España. Te contamos cómo están tratando de combatirla directivos y políticos y el papel de la factura electrónica en esta lucha.

 ¿Qué entendemos por morosidad y qué consecuencias puede tener? 

La morosidad es un concepto que está recogido legalmente. Hace referencia a cuando un comprador incumple sus obligaciones de pago en cuanto a plazo, forma y/o importe. Puede darse por negligencia, desconocimiento o por cualquier otro motivo. Pero lo cierto es que desde el momento en el que se produce el impago, el deudor o moroso tendrá que enfrentarse a una serie de consecuencias fiscales, administrativas, sociales o, incluso, penales como: 

  Multas y sanciones económicas de diversos importes.
  Embargo y pérdida de inmuebles o bienes que avalen ciertas operaciones.
  Mala reputación e inclusión en ficheros de morosidad.
  Dificultad para conseguir financiación en bancos y entidades de crédito y para contratar suministros como agua o luz para un negocio.
  Condenas penales que pueden conllevar acabar siendo penas de cárcel. 

A su vez, el concepto de morosidad es aplicable a cualquier ámbito. Eso sí, que alguien sea moroso no significa que no vaya a pagar lo que debe, sino que no ha cumplido las condiciones acordadas en el contrato. Lo bueno es que la facturación electrónica, como te comentaremos más adelante, ha llegado para combatir la morosidad en España y en el resto del mundo de manera muy efectiva. 

Situación de la morosidad en España 

En easyap somos expertos en facturación electrónica y trabajamos en proyectos internacionales. Desarrollamos soluciones para compañías de distintas partes del mundo. Sin embargo, conocemos muy bien el tejido empresarial nacional. Por eso, queremos analizar la morosidad en España. 

Tras la crisis económica, la morosidad en nuestro país había ido disminuyendo los últimos años, gracias en gran parte a políticas como la Ley Crea y Crece. Sin embargo, en 2022 volvió a crecer, al parecer como consecuencia de la COVID-19. Por lo tanto, aún hay retos importantes en la gestión de la deuda y en la prevención de la morosidad. 

En este sentido, el Banco de España señala que, en el sector financiero, la morosidad en España en 2022 se situó en el 6,4%. Una cifra que supone un aumento desde los años previos a la pandemia y en comparación con 2012 (5,3%). Aquí puedes ver cómo ha evolucionado la morosidad en España con datos actualizados desde hace varias décadas. 

Pero… ¿Qué es la tasa de morosidad? 

Precisamente, la tasa de morosidad, aunque es un indicador propio del mundo financiero, sirve como referencia para otros sectores. Se utiliza para medir la proporción de préstamos que no se han pagado a tiempo en un período determinado. Para calcularlo se divide el valor total de los préstamos morosos por el valor total de los préstamos en vigor. 

Así mismo, la tasa de morosidad refleja la solvencia y el poder adquisitivo de las empresas. Una tasa de morosidad elevada puede indicar una situación económica difícil y una mayor incertidumbre en el futuro, lo que puede tener un impacto negativo en la confianza de los inversores y en el crecimiento económico. 

Evolución de la tasa de morosidad en España 

Pero, volviendo a la situación de la morosidad nacional, veamos cómo ha ido fluctuando a lo largo del tiempo. Tomando como punto de partida 1981, que es cuando se recogen los primeros datos, la evolución de la morosidad en España ha tenido los siguientes hitos: 

  La década de 1980 fue una época en la que la tasa de morosidad osciló entre el 3,3% y el 4%.
  Entre el año 1991 y el año 1994, el ratio de morosidad se dispara desde el 4% al 9%, llegando a alcanzar en el mes de febrero de 1994 el 9,15%.
  A partir de ahí y hasta junio del 2000 se produce un descenso progresivo de la tasa de morosidad, la cual llega a caer hasta el 1,28%.
  Entre el 2000 y el 2007, época de bonanza económica para las empresas españolas, el ratio oscila entre el 0,8% y el 1%.
  Desde enero de 2008 hasta diciembre de 2013, con motivo de la crisis económica, vivimos un aumento fuerte y constante hasta el 13,62%.
  A partir de ahí ha ido descendiendo paulatinamente hasta 2022, cuando se ha registrado un cambio de tendencia y un repunte. 

Por lo tanto, todavía existen desafíos importantes que deben abordarse para asegurar una economía sana y estable. 

Situación de España en comparación con otros países de la UE 

En esta línea, no solo España ha ido aplicando políticas para luchar contra la morosidad. La UE y sus miembros llevan años estudiando cómo combatir este problema que afecta a todas las industrias. 

Es difícil comparar directamente la morosidad entre países debido a las diferencias en los sistemas financieros y en la metodología de medición. Más aún si no entramos a valorar a naciones externas a la UE. Sin embargo, según la tasa de morosidad de las entidades financieras reportada por el Banco de España, España no se encuentra entre los países con el ratio más elevado a nivel internacional. 

En la UE la tasa de morosidad varía significativamente. Esto se debe a que es un indicador que depende de factores como la salud económica, la solvencia de los consumidores y empresas y la eficacia de las políticas de prevención y gestión. En general, países como Grecia, Italia y Portugal tienen tasas de morosidad más elevadas que España. Por su parte, potencias y economías muy potentes como Alemania y Dinamarca tienen tasas más bajas. 

Aun así, insistimos en que es importante destacar que es un fenómeno dinámico y que las tasas pueden fluctuar con el tiempo en función de aspectos como la situación económica y los cambios en las políticas financieras. Por lo tanto, es necesario seguir de cerca la evolución de la morosidad a nivel nacional e internacional para tomar medidas efectivas en su prevención y gestión. 

La Ley Crea y Crece para combatir la morosidad en España 

Volviendo al caso concreto de España, en su mejoría (hasta este último año), tiene un papel protagonista la llamada Ley Crea y Crece. Una normativa que, entre otras cosas, busca reducir la morosidad en el tejido empresarial nacional. En concreto, entró en vigor en el año 2013, cuando la tasa de morosidad en España estaba disparada, y los resultados se han ido notando positiva y ostensiblemente. 

En easyap ya hemos tratado y explicado qué es la Ley Crea y Crece. Así mismo, esta normativa tiene como objetivo fomentar el crecimiento económico y la creación de empleo en España. Para ello es clave acabar con la morosidad, por lo que esta ley incluye una serie de medidas reguladoras y fiscales que principalmente aportan tres beneficios: 

  Mejora del acceso al crédito permitiendo a las empresas españolas acceder a un mayor volumen de crédito. Esto, a su vez, impulsa el crecimiento económico y reduce la morosidad.
  Simplificación de los procesos de reestructuración de deuda. La ley ayuda a que sea más fácil para las empresas reestructurar su deuda.
  Instalación de la factura electrónica obligatoria. Con esta medida se consigue una mejor trazabilidad de las operaciones fiscales, tanto para las empresas como para las autoridades. 

Con este tipo de políticas se ha conseguido reducir el porcentaje, como muestran los datos de morosidad. No obstante, las empresas también se han podido beneficiar de otras ventajas. Sin ir más lejos, de la comodidad de la facturación electrónica. 

El papel de easyap para luchar contra la morosidad 

En este sentido, en easyap hemos comprobado cómo muchas empresas han optimizado sus procesos de facturación. Y no solo eso, sino que actualmente no tienen problemas al declarar sus impuestos. 

Ya sea por comodidad o por la obligatoriedad propia de las leyes, contar con soluciones de facturación electrónica como las que desarrollamos en easyap es prácticamente una necesidad para todo negocio. Si aún no has dado este paso hacia la transformación digital, nosotros te animamos a hacerlo. De hecho, aquí te contamos los cambios para el 2023 sobre la facturación de las empresas. 

Con nuestra solución podrás disfrutar de las siguientes ventajas: 

  Reduces riesgos fiscales con un sistema de almacenamiento optimizado y un servicio de información de impuestos de lo más útil.
  Disfrutas de mayor seguridad y agilidad al emitir y recibir facturas electrónicas.
  Mejoras la experiencia de tus clientes y proveedores que pueden consultar el estado de sus facturas cómodamente. Los ciclos son más cortos.
  Ahorras en costes económicos al eliminar costes de impresión y franqueo y al aumentar la productividad.
  Contabilizas automáticamente las facturas emitidas y las registras electrónicamente. 

Y, como no podía ser de otra manera, con una solución como la de easyap cumples con todo lo que exige la ya citada Ley Crea y Crece. Si quieres saber más acerca de esta normativa y sobre cómo ajustarte a ella con un buen software, solo tienes que ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de conocerte y ayudarte.

Aumente la productividad de su empresa y optimice los procesos de facturación

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