Para
progresar hay que pensar en grande y mirar lejos
Estar
en la cúspide de la competitividad es la máxima prioridad
para todas las empresas. Muchas iniciativas permiten aumentar
la rentabilidad de las compañías pero todas se engloban
en dos: la reducción de costes internos y el incremento
de ingresos. La forma más apropiada para lograr una reducción
de costes es la mejora de procesos. La optimización de algunos
procesos indispensables, mas no estratégicos, es una vía
de mejora de costes muy adoptada en la administración moderna.
Cuentas por pagar es un proceso
susceptible de optimizar, dado que:
· Se identifica como no estratégico.
· Se caracteriza como semi-manual desarticulado, con
escaso uso de tecnología.
· Exige el consumo excesivo de recursos humanos.
· Demanda una mejora constante en la cantidad y tiempos
de resolución de excepciones.
· Implica la participación de actores no necesarios.
· No da la requerida satisfacción a los clientes internos
y externos del departamento financiero.
· El proceso generalmente adolece de métricas de calidad
significativas que impiden la aplicación oportuna de medidas
correctoras.