La Calidad requiere que
veamos un proceso desde el punto de vista del Cliente, no
desde el nuestro. En otras palabras, debemos ver nuestros
procesos de afuera hacia dentro.
Mediante el entendimiento del ciclo de vida de una transacción,
dentro de las necesidades y procesos del cliente, podemos
descubrir que están viendo y sintiendo realmente.
Con este conocimiento podemos identificar dónde se
pueden agregar valor y mejoras relevantes desde su perspectiva.